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SANGRE & TEQUILA (Parte 23 de ?)

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* * *
 He estado meditando mucho sobre si irnos al pasado o al presente, y he llegado a la conclusión que continuamos donde acabó el capítulo 22. La razón es que tengo mucho más clara toda esta escena en mi cabeza. Además, necesito que la acción avance más en esta línea temporal que en el presente. Cuando estamos en el AHORA tengo que esconder continuamente información que aún no se ha desvelado, y esto hace la lectura mucho más confusa. Cuando acabe el relato completo haré una revisión general y cabe la posibilidad que ordene algunos capítulos.
 
Gracias de nuevo a [info]demona0, beta puntillosa. Con muy buenas ideas.
 
Y mis agradecimientos a aquella gente que ha recomendado esta historia en Buenos fics[info]samej_eh(quien fue la que colgó la propuesta), La lupa, Si callo reviento (administradora del site), Sandra_kev, oOesmeraldaOo y nuestra [info]dark_rachel. Es la oportunidad que gente ajena al LJ pueda conocer mi trabajo. Como esto no se puede pagar, sigo escribiendo.
 
 (no sé porqué el Ljlink ha quedado tan pequeño...)
.
Previously….
 
“¡Novata!” oye gritar desde arriba y se detiene de golpe. Levanta la cabeza y ve a Abel, con su calva y su gabán enorme, y la cara en la que destacan los labios oscuros. Su voz llega con un ligero eco.
 
“Si ves a Víctor… huye. Como alma que lleva el diablo. Trabaja con nosotros pero es uno de ellos. ¿Me entiendes? Huye. No dejes que te confunda, recuerda lo que te he contado. ¡CORRE!”
 
Y eso hace.
 
 
 
Pone un pie tras de otro, internándose en el bosque. Los árboles son manchas borrosas de color verde y gris que se deslizan a su alrededor como acuarelas. Sus pies resbalan en la tierra, patinando cuando tiene que dar una vuelta cerrada para seguir bajando por la escarpada ladera, los brazos extendidos a los lados para conservar el equilibrio. El corazón retumba en su pecho, los pulmones se esfuerzan por traer oxígeno.
 
Corre, corre, corre.
 
Eres veloz, eres ágil, eres una prisionera a la fuga.
 
El sol deslumbra furioso a través de los árboles, creando contrastes de luces y sombras por todo el terreno. La claridad que se filtra entre el follaje delimita zonas brillantes en el sendero que la joven cruza como una exhalación, sintiéndose desprotegida. Se maldice por llevar una camiseta amarilla; debe ser una figura delgada y pequeña visible desde lejos. Tendría que pararse a ensuciarla con barro o tierra, pero no puede dejar de correr.
 
Sus ojos se adelantan para buscar el próximo desnivel, la próxima piedra, la próxima raíz que intentará que tropiece y caiga por la pendiente. Levanta continuamente la mirada para no perder de vista su objetivo: la enorme superficie del lago que vislumbra a través de la espesura, una extensión de agua azul verdosa que refleja el sol como un espejo, rodeada de colinas boscosas.
 
Sea lo que sea, trampa o no, debe marcharse de allí. Alejarse. Es lo que se espera de ella.
 
Aumenta la velocidad, coge confianza. Siempre ha sido una buena corredora, potente y ligera, aunque no tiene resistencia. Debe controlar sus fuerzas, no quemar todos sus recursos y quedarse sin fuelle antes de alejarse un buen trecho. Necesita ser lista.
 
Pero a medida que desciende la ladera, la sensación de urgencia se dispara. Sus piernas han cogido un ritmo salvaje, y su cuerpo se precipita hacia delante. Necesita hacer contrapeso para no despeñarse y caer de cabeza. El flequillo le azota la frente, y por primera vez se alegra por llevar el cabello corto.
 
Y mientras corre comienza a creer que hay una oportunidad.
 
No puede evitar tener un mínimo de esperanza. Se ve llegando a una granja perdida entre los campos, sucia y cansada, haciéndose entender a duras penas por sus asustados propietarios. Éstos, tras darse cuenta que es una víctima y no una amenaza, le ofrecen ayuda y cobijo y le dejan usar el teléfono. No puede quedarse, es cuestión de tiempo que la encuentren. Sus dedos marcan temblorosos el número de un amigo, o del sus padres, pero no recurre a su marido. Aún no, porque primero debe descubrir si realmente está embarazada y decidir qué va a contarle. Y tampoco quiere llamar a la policía y tener que dar complicadas explicaciones que aún no ha pensado. Se lo debe a Abel, aunque no puede imaginar la razón.
 
No sabe si es verdad lo que le han contado. Le suena a fantasía de comic o de un guión de cine, y ni siquiera uno que no esté muy sobado. Probablemente están todos locos, una secta de chalados inadaptados que acabará organizando un atentado terrorista al creer que algún político o magnate de los negocios es uno de sus enemigos. Pero en su cabeza ha hecho un pacto con Abel, o con ella, o incluso con un Dios en el que no cree: si se escapa le cubrirá las espaldas. Mantendrá el secreto.
 
Está loca… lo está al permitir que exista la más ligera duda sobre si Elena y los suyos tienen razón. Quizá todo lo que le han contado es verdad y ella está escapando de la misión de su vida. Del sentido de su existencia. Ella que siempre se ha quejado de que su historia personal es una sucesión de rutinas sin objetivo.
 
Recuerda las fotografías cayendo sobre la mesa con un susurro de papel, una tras otra. Un cuello cortado. Un brazo arrancado. Un rostro cubierto de sangre, los ojos desenfocados apuntando al vacío. Son la cara de Irene, de Marta, de Carla. La suya propia.
 
Definitivamente está loca.
 
Corre, corre, corre.
 
Aún le duele un poco el costado, apenas un pinchazo.
 
Le parece ver algo por encima de ella, a su izquierda, pero cuando vuelve la cabeza sin detenerse, sólo son las trémulas sombras que proyectan las copas de los árboles sobre el terreno. Sus nervios le están gastando una mala pasada. Está asustada y no puede sacudirse de encima la idea de que ya la persiguen. Que hay francotiradores siguiendo su estela, apuntándola a través de su mirilla mientras esperan que Elena les dé permiso por el comunicador para disparar. Imagina a los perros olfateando sus ropas y conduciendo a sus perseguidores hacia el lago. Incluso ve a Victor siguiendo su rastro con expresión concentrada, aunque ni puta idea de cómo podría hacerlo. No tendría que haber escuchado a Abel, le ha llenado la cabeza de tonterías.
 
El miedo la impulsa a tomar más velocidad.
 
Da un quiebro y salta hacia abajo. Pierde pie sobre una capa de musgo esponjoso y cae de culo unos cuantos metros hasta que la fricción la detiene. Un golpe estúpido del que se habría quejado con ganas, pero no tiene tiempo, así que se levanta inmediatamente y sigue corriendo.
 
Apenas oye otro sonido que el de su propia respiración y las piedras crujiendo a su paso. Acusa los cambios de claridad al pasar bajo los árboles frondosos; los colores brillantes le ofenden los ojos y se mueve con los párpados entrecerrados. El sol arranca a la vegetación, la tierra y las rocas musgosas un olor característico, cargado y embriagador.
 
El trozo final es una gran pendiente que la joven desciende resbalando, corriendo en zig-zag mientras aprieta la mandíbula y espera no acabar empotrada contra un árbol o con los dientes partidos contra una piedra. Sus pies empujan una cascada de guijarros camino abajo y sus zapatillas se cubren de una densa capa de polvo rojizo. Pasa a través de los árboles que flanquean el sendero y de repente tiene el lago ante sus ojos, a una escasa docena de metros de distancia.
 
La orilla, plagada de arbustos y piedras, desciende suavemente dentro de agua, donde se refleja la silueta alta y oscura del bosque a sus espaldas. Lejos a su izquierda, distingue el largo embarcadero de madera y las barcas dispuestas a su alrededor.
 
Victor. A su derecha, mirando el lago.
 
Frena la carrera. Los brazos se mueven un poco más, desmayadamente, y los pies detienen su marcha. Los pulmones le arden y el corazón retumba en su pecho, en la garganta y las sienes. Apoya las manos en las rodillas y se agacha para recuperar el aliento. Hace varias inspiraciones, rotas al principio, luego algo más profundas y regulares. Escupe al suelo, y se yergue con las manos en la cintura, respirando con pesadez por la boca.
 
Victor sigue allí, y ahora la está observando en silencio.
 
Su figura está recortada contra la brillante luz del mediodía. Chaqueta hasta los muslos de tela resistente. Pantalones algo raídos en la parte que roza el suelo. Camisa negra. La larga melena cana, las cejas despeinadas y el bigote grande y poblado, sacado de otra época. El pistolero. El lobo viejo vestido de hombre.
 
La joven siente una profunda decepción y casi le parece oír cómo explota la burbuja de esperanza que había estado creciendo los últimos minutos. La verdad es que esperaba que saliera mal. Pero no tan pronto.
 
Ni por un momento piensa en resistirse. Ni duda qué hace el hombre allí.
 
“Vale, tenía que intentarlo. Qué asco.” se ríe entre jadeos, intentando sacarle importancia al asunto. Todo ha sido una diablura, un malentendido.
 
No puede dejar de oír las palabras de Abel en su mente una y otra vez: Si ves a Víctor… huye. Como alma que lleva el diablo. Trabaja con nosotros pero es uno de ellos. A pesar de sus rarezas, que son muchas, el hombre reservado y silencioso ha sido para ella una roca a la que aferrarse durante todo este tiempo. Su ángel de la guarda. Sabe que no le hará nada.
 
Ahora nota el conocido olor que ha aprendido a identificar con la presencia de Victor, por encima del aroma del lago, húmedo y profundo, a sedimentos, a tierra empapada, a peces en el fondo.
 
Se retira el flequillo sudoroso de la frente en un gesto algo coqueto, consciente de su aspecto. Levanta el borde de la camiseta para secarse la cara y el cuello, dejando una mancha húmeda en la tela amarilla.
 
Victor no dice nada ni hace ningún gesto. La joven se pregunta si la ha oído.
 
“¿Qué? ¿Vas a llevarme de vuelta?”
 
El silencio es angustioso. Para ganar tiempo se acerca al agua, la cabeza hirviendo con todas las cosas que le ha contado Abel. No puede permitirse aceptarlas. Toda su existencia está basada en la creencia que el mundo tiene normas inquebrantables que ella conoce. No hay nada más allá, sólo superstición y locura. El a partir de aquí dragones de los mapas antiguos. Pero aunque le fastidie, no puede ignorarlas, no con la presencia fantasmal y a la vez tan sólida de Victor, que ha vuelto a contemplar la superficie brillante del lago, los brazos pegados a los flancos. Como una estatua.
 
Se agacha al lado de la orilla y mete las manos en el agua, mientras piensa rápidamente. Está muy fría, y nota pinchazos en los dedos que escalan desagradablemente por sus antebrazos. Se moja el rostro de mejillas enrojecidas y aguanta la respiración con los párpados cerrados mientras el agua resbala por su barbilla y cuello. Abre los ojos.
 
Ve el reflejo oscuro de Victor en la superficie del lago, a su lado.
 
No lo ha visto acercarse, ni siquiera lo ha oído.
 
Levanta la cabeza de golpe, los ojos desorbitados. Las manos mojadas comienzan a gotear sobre sus pantalones.
 
Los iris verdes la observan sin emoción.
 
Se aparta a un lado rápidamente, alejándose del agua y del hombre. Gatea hacia atrás sobre las manos mojadas, clavándose guijarros y aplastando plantas hasta que logra incorporarsecon torpeza.
 
¿Cómo ha podido aceptar la locura que es Victor? ¿Cómo ha podido verlo normal? Pensar que él la protegía, que la cuidaba, como en el invernadero. ¿Cómo no se ha planteado lo extraña que es presencia? Es una sombra que se desliza, sin ruido. Aparece tras de ti. Un rostro borroso.
 
¿Cómo ha podido sentirse a salvo con él?
 
Lo mira como si fuera por primera vez, retirado el velo que ofuscaba sus sentidos.
 
La nariz grande y torcida, la barbilla redondeada, la piel apergaminada alrededor de los ojos que la observan sin calidez. Apenas parece vivo.
 
Y entonces lo percibe, una sensación que ha notado varias veces y nunca ha sabido identificar. Algo en su pecho, o en su vientre, un desplazamiento aunque no hay nada que se mueva, y un espeso silencio en su cabeza.
 
La invade un cálido sentimiento, de que todo va bien cuando sabe perfectamente que no es así. Dividida entre la impresión que el hombre ante ella es alguien cercano y que la protegerá, y la certeza que lo que necesita realmente es cuidarse de él.
 
Me lo estoy inventando, se dice. Estoy sugestionada y eso me ha vuelto estúpida. No es un tipo especial, sólo un hombre con experiencia y silencioso. No me está haciendo nada. Me lo estoy haciendo yo sola.
 
¿Pero y si no es así y Victor la está moviendo?
 
Y la idea es lo bastante aterradora como para que luche contra ella, recordando lo que ha oído. Las fotos que ha visto.
 
Es uno de ellos. Manipulan. Matan. Es uno de ellos.
 
“Sé lo que estás haciendo” protesta mientras se echa hacia atrás. Victor la sigue con su mirada verde y cristalina “Déjalo, vale. No hace falta. Volveré contigo al pueblo.”
 
Suena estúpido y se arrepiente de abrir la boca.
 
Él da un paso hacia ella.
 
La joven levanta las manos manchadas de barro, escudándose tras ellas “No me toques. No te acerques. Voy por mi propio pie. No me toques.”
 
Si le está haciendo algo, se detiene. O se lo hace ella, no sabe qué creer. O comienza a intentar algo distinto, porque el miedo regresa con toda su fuerza, una oleada que la cubre por completo y que le impide pensar y moverse. Mira al hombre, y por unos instantes es consciente de la desproporción de fuerzas. Victor puede romperle los dedos, partirle las muñecas, fracturarle las rodillas, destrozarle la cara, provocarle derrames internos a patadas. Sin que pueda defenderse o quiera hacerlo si él logra persuadirla. Por primera vez cree entender lo que es ser uno de ellos y lo que pueden hacer. O no serlo y estar a su merced.
 
“¡Lo siento, vale!”
 
Victor avanza un paso lento y calculado hacia ella. La joven retrocede sin perderle de vista. Se miran unos instantes, calibrando el próximo movimiento en este desagradable baile. Victor da una larga zancada hacia adelante y alza la mano, y en ese momento la joven sabe que no puede dejar que la toque, porque está segura que le hará daño. Que Victor no se contentará con un lo siento. Le hará pagar el intentar abandonarles. O no, pero no piensa esperar a descubrirlo.
 
Así que escapa.
 
Tan lejos como pueda, tan rápido como le permita su cuerpo. Usando hasta la última reserva de fuerza y miedo. Sus piernas y sus brazos siguen la alocada huida en la dirección que le ha marcado Abel. Nunca ha corrido tan rápido, tan veloz que casi no siente el terreno bajo sus zapatillas. Corre a lo largo de la orilla a toda velocidad, sin cometer el error de mirar atrás.
 
Es Orfeo saliendo del infierno, sin poder girarse para comprobar si su amada esposa le sigue y con ello cumplir el pacto sellado con Hades para devolverle la vida. Es también la mujer de Lot, resistiendo a duras penas contemplar la destrucción de Sodoma y Gomorra a sus espaldas, bajo la amenaza de convertirse en una estatua de sal. Es Teseo evitando la mirada petrificante de la Medusa. No puede volverse.
 
No mires atrás. Sigue corriendo.
 
Victor aparece a su lado, lo ve un instante, un parpadeo antes del golpe.
 
El empentón es fuerte, y a la velocidad que va, cae violentamente hacia delante; apenas tiene tiempo de adelantar las manos para amortiguar el choque. Se raspa las palmas y las rodillas, y sólo se libra de arrastrar la cara por el suelo porque pega instintivamente la barbilla contra el pecho.
 
No ve la sangre resbalar de los arañazos en sus manos. No siente el golpe en las piernas. Sólo el miedo que sacude su columna. Se pone en pie rápidamente.
 
El hombre le bloquea el paso.
 
Hace un amago a la derecha e intenta escapar por la izquierda. Recibe un golpe en el plexo que la hace retroceder.
 
Se vuelve e intenta recular hasta el bosque. Apenas recorre una docena de metros cuando le tiran del brazo con fuerza y frenan su carrera con brusquedad. Nota una dolorosa sacudida en el hombro y sus pies resbalan bajo su cuerpo hacia atrás. Logra mantener a duras penas el equilibrio y da un tirón para soltarse, pero sólo consigue que Victor apriete su presa sobre su antebrazo, clavándole los dedos con tanta fuerza que le duele la carne.
 
Suelta un grito de frustración, y carga todo su peso contra el hombre para desnivelarlo, pero chocar contra su pecho es inútil, sólo consigue que Victor atrape su muñeca y la retuerza hasta hacerle soltar un aullido, parte de dolor y parte de rabia.
 
“¡Suéltame, joder, suéltame!”
 
Forcejea con desesperación, hasta que un bofetón le gira la cara y todo su peso queda colgado del brazo atrapado.
 
Victor la suelta y ella se desploma sobre el suelo de piedras y hierbajos, sin poder hacer nada para amortiguar el golpe. Unos dedos se cierran sobre su cuello, clavándole las falanges. Le hace agachar la cabeza hasta que su rostro roza la tierra.
 
Está completamente sometida
 
“¡Basta!” grita ella “¿Qué quieres? Te he dicho que te acompañaría, para de una maldita vez. ¡Me haces daño!”.
 
Está a su merced, sin poder hacer nada. No puede mover la cabeza, no puede ver siquiera los pies de su enemigo. Sólo el suelo desenfocado bajo su nariz, tan cerca que cuando respira se mueven las hojas de pequeños brotes y se desplaza la arenilla que roza su boca. El corazón le retumba en el cuello comprimido, en las sienes de venas hinchadas, marcando los segundos eternos mientras teme el golpe que le aplastará nariz y boca contra el suelo. Se imagina el dolor lacerante recorriendo su calavera y la sangre inundando su garganta. La posibilidad de que le parta los huesos y los dientes y cuando se mire en el espejo no pueda reconocerse nunca más. Siempre que él no decida matarla aquí mismo.
 
Y mientras transcurren esos segundos llega la ira. El no poder hacer nada es un sentimiento horrible. Lo odia. Haría daño a alguien para no sentirse así. La compuerta se abre y sus miembros se inundan de esa sustancia electrizante. Inflamable. Puro combustible que acaba con el miedo. Sabe que no puede escapar, y parece que Victor es incapaz de entender que se ha rendido.
 
Deja de resistirse. Relaja los dedos engarfiados, suelta las piernas, se convierte en una muñeca de trapo. Pero bajo los párpados cerrados, sus iris se mueven de un lado al otro, expectantes.
 
Todo su cuerpo fláccido y derrotado cuelga de la mano masculina e implacable que la sostiene por el cuello, negándose a soltarla. El dolor le hace lagrimear, y le impide tragar la saliva que resbala lentamente al suelo desde sus labios.
 
La presa en su nuca se hace más fuerte y la levantan para lanzarla contra la orilla, donde se golpea la cadera y el hombro derecho. En el mismo momento que se siente libre, el cuerpo de la joven vuelve a la vida, y libera la energía nerviosa en un rápido ataque.
 
Sabe que es inútil, pero eso no la frena. Al contrario. Como sabe que no tiene escapatoria, sólo le queda un camino.
 
En lugar de intentar huir, va a por él.
 
La furia y el orgullo herido se lo comen todo. La prudencia. La inteligencia.
 
Se revuelve como un animal acorralado, manos, piernas, mandíbulas y uñas. Golpea donde puede, queriendo hacer daño. No sabe cómo hacerlo, pero lo intenta. Le estira de los cabellos grises, trata de clavarle los dientes y desgarrar la piel, le clava los codos, sus dedos buscan los ojos verdes. Apunta la entrepierna con la rodilla.
 
Victor desvía sus manos y sus pies una y otra vez. Intercepta sus torpes movimientos sin esfuerzo. Como un gato que marea al ratón hasta dejarlo atontado en el suelo, medio muerto.
 
Retroceden hacia el lago.
 
Su cólera encuentra un objetivo. Está furiosa por sus amigas. Por el embarazo. Porque está sola. Porque la tratan como si fuera una niña. Por tener miedo. Por tener que ser inteligente cuando lo único que desea es hacerles daño. Por tener que agacharse. Por tener que esperar.
 
A la mierda.
 
Sus pies chapotean en el agua, la humedad escala rápidamente por las perneras de sus pantalones y anestesian los músculos de sus piernas.
 
Victor se mueve a su alrededor como una bombilla parpadeante, apareciendo y desapareciendo, golpeándola con fuerza.
 
La joven suelta un largo e interminable gañido de impotencia y vuelve a atacar de nuevo, buscando imprudentemente el cuerpo a cuerpo. Es incapaz de detenerse. Le es imposible calibrar los daños que puede acarear su decisión de acabar aquí y ahora con esto.
 
Si vuelve con ellos, ¿qué le espera? Renunciar a todo. Una vida de sometimiento, sin identidad, sin voluntad, acatando órdenes, jugándose la piel. Dolor. Soledad. Muerte.
 
El grito sordo le irrita la garganta, pero no puede callar ni articular nada más. Le sale del estómago, de detrás de la cabeza, de una cavidad dónde se acumule toda la frustración en forma de vapor siseante.
 
Están completamente empapados. Los tejanos le pesan toneladas y le cuesta levantar las piernas. Cree que él la ha obligado a entrar en el lago a propósito esperando frenarla e impedir que huya. Victor se sitúa siempre de manera que la luz del sol la ciegue. El hombre desplaza a su alrededor, azotándole la cara, los brazos, la espalda, empentones que duelen y que alimentan su rabia.
 
No soporta la indiferencia de Victor, la desgana con la que evita sus golpes. Como si ella fuera menos que nada. No le importa ya lo que pueda pasarle, lo que puedan lastimarla. Recibiría una paliza sólo por alcanzar a herirlo, para ver cambiar ese rostro inescrutable. De soberbia indiferencia.
 
Quizá es su ofuscación por pelear a sangre, uñas y dientes, pero cada vez le cuesta más coordinar sus ataques frustrados y se queda unos instantes mirando a lo lejos, la mirada perdida.
 
Los pies pierden pie en el limo del suelo.
 
No es normal. Lo que siente no es normal, está impuesto. El hombre la ha movido hacia un lugar donde todo está confuso y no puede confiar en sus sentidos. Así que enfoca su ira, la energía que bulle por su interior e intenta desplazarse de nuevo.
 
Vuelve donde la rabia la recibe con los brazos abiertos.
 
Sus manos antes dubitativas cogen de repente la camisa del hombre e intentan escarbar a base de uñas y falanges hacia el lugar donde se esconde su corazón y sacarlo fuera.
 
Las manos de Victor le agarran del corto cabello y tira de su cabeza hacia atrás. Consigue hacer una sólida presa en su ropa empapada a pesar de los cabezazos que intenta propinarle la joven, y los dedos que buscan sus ojos de nuevo. Aprovecha la inercia histérica de ella y le hace una llave que la tumba de espaldas. Cae con una gran salpicadura de aguas, las gotas que se levantan brillan como diamantes a la luz del sol.
 
Intenta apoyar manos y pies para levantarse, pero él la arrastra del brazo unos metros más adentro del lago, casi arrancándole la manga y haciendo que la camiseta se le levante hasta mostrar gran parte de su barriga desnuda.
 
“¡Déjame desgraciado de mierda! ¡Cabrón! ¡Tu puta madre se pudra en el infierno” grita ella, retorciéndose en su garra, intentando arrancar los dedos que la sujetan.
 
Quizá no le gusta que una señorita como ella sea tan malhablada, porque lo próximo que nota es una mano en su coronilla y un violento empujón que le hunde la cabeza bajo la superficie.
 
Sacude los brazos asustada. Patalea con fuerza, levantando murallas de líquido que caen como granizo.
 
Victor le saca la cabeza del lago y deja que tosa y escupa agónicamente, el cabello oscuro pegado a la frente y los ojos claros llenos de lágrimas que se confunden con el agua que resbala por su cuerpo. La camiseta flota a su alrededor como una medusa malherida. Los tejanos se le pegan a las piernas, como una segunda piel que pesa toneladas y frena sus movimientos espasmódicos.
 
Siente alivio unos segundos al respirar de nuevo y también temor porque sospecha cómo continúa esta tortura. Así que cuando nota de nuevo la presión en su cuello, trata de coger todo el aire posible e intenta aguantar la respiración.
 
Pero es imposible.
 
El terror hace que abra la boca y que escape todo el aire en una violenta columna de burbujas que se llevan su grito de impotencia.
 
Abre los ojos y todo lo que ve es el fondo revuelto y borroso, tierra removida, plantas oscilantes y una eterna superficie verde. Sus propias manos, blancas y fantasmales, marcadas con cicatrices, buscan apoyo en el fondo para hacer palanca y poder levantar su cuerpo.
 
Esta vez cree que morirá ahogada.
 
Cuando la levanta por la camiseta como una muñeca, cree que los pulmones van a estallarle y parte de ella espera el momento en que el cerebro se apague sección a sección y se detenga el sufrimiento. Pero a la vez retorna esa furia sangrienta.
 
Coge aire de nuevo y la sumergen bajo las aguas turbias.
 
Nota algo. Un pulso que reverbera por su cuerpo, fuerte y profundo. Siente la presencia de Victor a su lado. No su peso o su fuerza. No lo siente con sus ojos cegados. No con el tacto de sus manos que luchan por apartar la marea sobre su cabeza que la asfixia. Nota un latido que no es un corazón. Es Victor.
 
Y en ese momento ella puede elegir la dirección a tomar. Hacia la calma. Hacia la cámara sin ecos.
 
Deja de gritar.
 
Y cuando siente el tirón hacia arriba, y coge aire de nuevo, tarda unos instantes en darse cuenta que su verdugo no hace ningún gesto de hundirla otra vez.
 
Hay alguien que grita. No es ella.
 
“¡Basta ya!”
 
La joven se pasa la mano por la cara, aún colgada de Victor como un ahorcado de un árbol retorcido, y escupe una mezcla de agua, jugos gástricos, mocos y saliva.
 
“Ya es suficiente”
 
Están en la orilla, todos ellos iluminados por el sol. Sus ojos irritados únicamente ven manchas hasta que sus pupilas se cierran para protegerlos de la luz.
 
Elena, con el brazo en cabestrillo, erguida y dominante.
 
Doble J, algo retirado, viste de camuflaje, con la gorra vuelta hacia atrás y un fusil de francotirador apoyado en el hombro, sin apuntar a nadie pero sin dejar de hacerlo.
 
A la izquierda de Elena, la figura pequeña y delgada del recién llegado, vestido de un blanco doloroso, con un cigarrillo colgado de los dedos diminutos y la otra mano hundida en el bolsillo del pantalón. Observa la escena con una atención que contrasta con su postura indiferente.
 
Y a la derecha de la mujer rubia, Abel. Abel que la mira con pena quizá y algo que puede ser remordimiento, pero también alegría.
 
Elena vuelve a hablar y su voz es casi un susurro en sus oídos anegados.
 
“Victor, ya hemos acabado. Ya hemos visto suficiente. Muchas gracias.”
 
El hombre la suelta, casi con delicadeza, y se aleja hacia la orilla sin mirar atrás. Sus ropas gotean sobre el suelo, pero no hace nada por estrujarse las prendas empapadas. Simplemente espera sin mostrar signos de incomodidad. La joven se da cuenta que Doble J no le pierde ni un instante de vista y no parece tener intención de bajar su arma.
 
Ella cae de culo, pero el agua amenaza con cubrirle la cara y se esfuerza por ponerse de rodillas. El agua verde le llega hasta el pecho y puede ver la sombra que proyecta su torso sobre el lago que se aquieta por momentos, como si no hubiera pasado nada.
 
“Ya está. Tranquila. Respira profundamente, novata.” Le aconseja Elena con su tono clínico. Antes de que ella pueda contestar, la mujer se dirige al pequeño rastreador “¿Qué te ha parecido, Felix?”
 
El pálido hombrecillo da una nueva calada con ojos entrecerrados.
 
“Aparte de una de las iniciaciones más desagradables que he presenciado… un comienzo muy prometedor.”
 
“Os lo dije” señala Abel sin poder reprimirse, los labios nuevamente manchados de la pasta marrón “Será una gran rastreadora. Sólo necesitaba un empujón para despertar. Era capaz de verle. A pesar que Victor se ha mantenido oculto la mayor parte del tiempo. Y se ha rebelado contra la manipulación”.
 
“Sí, puede ser” asiente la mujer rubia “Puede ser.”
 
La joven los mira, uno a uno, y entiende.
 
Primera prueba. Al parecer la ha superado.
 
.
Sé que normalmente cuelgo dos capítulos seguidos, pero tendréis que perdonarme.
El capítulo 24 ya está medio escrito y tiene lugar justo después, cerrando ya esta parte de la historia.
.
.
¿Dónde?:
Un lago
Vibraciones:
excited
Soundtrack:
More than a feeling - Boston

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On October 10th, 2007 11:45 pm (UTC), [info]demona0 commented:
con las veces que lo he leído y todavía me hace saltar de emoción y angustia XD
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On October 11th, 2007 12:11 am (UTC), [info]ilenda replied:
Me he puesto mala...que angustioso, a ratos me parecía una pesadilla (vale, en cierto modo lo es). El final increible, me he quedado con los ojos abiertos de par en par. Muy, pero que muy bien descrita la persecución. Transmite mucho. Uno de los puntos, de hecho, en que me ha recordado a una pesadilla es lo clásico de que ves al monstruo o lo que sea y quieres controlar el sueño y te acercas como "no pasa nada" como si así pudieras (y de hecho se puede) controlar el sueño.

Perdón por la incoherencia del mensaje, es que acabo de terminar y estoy llena de emociones y pensamientos.

On October 11th, 2007 12:14 am (UTC), (Anonymous) replied:
Perdon, he escrito el mensaje como sifuera una respuesta a demona0. Ya digo que no coordino.
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On October 11th, 2007 08:17 am (UTC), [info]mordaz replied:
Yo ayer me corregí a mi misma dos veces en post consecutivos porque no paraba de escribir una frase mal y era importante que quedase clara. A veces el cerebro hace CLICK! y se desconecta.
El mío parece un grillo XD
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On October 11th, 2007 08:15 am (UTC), [info]mordaz replied:
La idea era crear una situación angustiosa para la novata, para que lo que al final ocurriera... lo que esperaban. Pero también creo que necesitábamos algo de acción después de ese incesante bla,bla,bla de los últimos 4 capítulos. Intento compensar, incluyendo preguntas, respuestas, reflexiones y acción.

Y el final... no sé si lo intuíais, pero creo que entraba perfectamente en lo que se podía esperar de Elena y compañía.

Personalmente, creo que habría respondido como la prota, con pura violencia ante la sensación de impotencia. Si es creíble, me apunto un tanto.

Besazos!!!!!

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On October 11th, 2007 08:05 am (UTC), [info]mordaz replied:
Cuando escribo, me dejo llevar por la idea de: ei, esto podría molar. Luego en el proceso de corrección llega un momento que me agobio y no le veo emoción por ningún lado, solo adverbios, adjetivos, comas...

Si me dices que ha mantenido la tensión original, me alegro mucho. Yo ya no puedo ser objetiva.

Como puedes ver, he tenido muy en cuenta todas tus sugerencias y he arreglado algunas cosas que había pasado por alto.
No sé si esperabas esto, pero en mi cabeza, desde el capítulo 19 ya estaba planeado este desenlace.
Creo que entre éste y el próximo capítulo entenderemos hasta qué punto Elena y su equipo está comprometido con la inserción de la novata en su grupo.
Y tal como te comenté, tengo la estructura del capítulo 24 preparada, y como siempre, necesitaré tu ayuda ;)

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On October 11th, 2007 08:10 am (UTC), [info]demona0 replied:
uf suele pasar!!Te terminas ofuscando y por mucho que releas en busca de errores se te pasan todos por alto. Lo mejor es dejar la historia unos días en el cajón y volverlas a leer; unas veces te parecen magníficas y otras te preguntas ¿Cómo pude escribir esta mierda? De todas formas flipo con lo pensada que ya tienes la historia

Mándame lo que quieras aunque este puente estaré en Vigo (son las fiestas ;) )así que tendría que ser para el Lunes

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On October 11th, 2007 08:21 am (UTC), [info]mordaz replied:
Tengo escritas más o menos las dos escenas finales (que cerrarán S&T Volumen 1). Así que tengo bastante claro hacia dónde vamos, pero me falta rellenar huecos. Improviso bastante, pero hay algunas pautas a las que intento ceñirme.

Ok, tranquila, ni de coña tendré hecho el 24 este finde. NI DE COÑA. Repito por si lee esto alguna de las pirañas XD

* * *
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On October 11th, 2007 08:16 am (UTC), [info]yuvia commented:
Fantásticas descripciones y muy bien llevada la historia, como de costumbre. Por cruel que resulte, es un giro lógico e interesante que habla al mismo tiempo sobre la importancia de lo que hacen a la vez que hace recordar que la chica es una prisionera y una víctima por más que todos la quieran en cierto modo. Me gusta cómo responde Elena, la culpa relativa de Abel, la lucha de todos entre ser compasivos y ser inteligentes-profesionales.
Como siempre, bien dentro de la historia global y bien a nivel particular.
Y sigo pensando que lo que tú necesitas es buscarte una editorial y tal, pero eso ya está dicho.
Un besazo Mordaz, gracias por el "terrible" paseo por el bosque.
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On October 11th, 2007 09:00 am (UTC), [info]mordaz replied:
Me sacas un peso de encima al ver que la acción tiene lógica. En mi cabeza la tenía, totalmente. Era lo que estaba segura que planearían Elena y Abel llegado este punto, y los imaginaba valorando los pros y los contras de hacerlo. Y decidiendo que finalmente van a hacerlo y marcando cómo iban a manipularla.

No son monstruos. Ni locos. Intentan hacer lo que creen que deben hacer pero no son ciegos al dolor que están provocando. Y no son idiotas. Saben que a cada manipulación consiguen un trozo de la novata, pero a la vez la alejan de ellos.

¿Publicarlo? Si lo acabo quizá me plantee presentarlo a alguna parte, pero tenéis que ayudarme a pulirlo para que no se rían en mi cara. No hay muchos libros españoles de aventuras así, quizá tendría su público.
Ojalá.

Tú sigue insistiendo, haces que me brillen los ojos.

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On October 11th, 2007 02:43 pm (UTC), [info]wirhaven commented:
Jo-der.

Es decir, vaya. Me lo olí al releer el principio, eso de "Si ves a Víctor..." porque Elena se lo habría dicho a ella si fuera verdad, no sé si me explico, pero... *silba*

Qué angustioso cuando la estaba ahogando, en serio. La he visto, a ella y a su impotencia, casi me saltan las lágrimas, es que soy muy llorona cuando leo XD.Y luego... joder, qué hijos de puta todos XDDD, llego a ser yo Elena y cuando me dicen eso de "Es una prueba" voy a Elena y la mato, no sé si a besos o a ostias, pero la mato.

Las descripciones están muy bien. Me gusta que en un principio estuviera confiada, y que luego poco a poco fuera cediendo al pánico.

Me ha encantado.

Besos reina.

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On October 11th, 2007 02:59 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Si a mi me hubieran hecho algo de este calibre... les intento partir la cara. Por engañarme. Por asustarme. Por hacerme daño. Por hacerme creer que iba a morir.

Sé que cuando lees algo así queda siempre algo descafeinado, porque hay una barrera psicológica entre el lector y los sentimientos de los personajes. Así que me alegro de haber logrado transmitir la angustia de la protagonista.

Si estás enfadada como ella... vamos bien. O mal, ya me entiendes ;P

El capítulo 24 comienza exactamente cuando acaba el 23, así que creo que veremos la reacción de la novata, y

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On October 12th, 2007 01:29 am (UTC), [info]lexa_dartle_moo commented:
Me has tenido con el Jesús en la boca, todo el cap...siriusly.Ha sido buenisimo, has recreado la escena de una manera francamente espectacular; los golpes, la angustia y rabia de ella, la pasividad de Víctor, el lago, los árboles, TODO.

Y el final ha sido lo máximo, joder, como me encanta Elena.

Espero ansiosa el próximo cap.

Besos

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On October 13th, 2007 02:55 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Nunca sé si la escena que tengo en la cabeza, con luces, con colores, con sonidos... queda reflejada en el papel. Me devaneo los sesos buscando el ritmo con frases cortas y largas, con adjetivos y con verbos...

Asíq ue si lo he logrado, me dejas mucho más tranquila.

Un abrazo!!!

* * *
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On October 12th, 2007 02:19 am (UTC), [info]bytters.blogspot.com commented:
дерьмо!!,vaya guapa adrenalina en su grado mas puro, eso me gusta, me gusta. Y vaya como, la sufrí, independiente de la carrera, la velocidad de los pensamientos iba a miles de revoluciones por segundo, wuaa, casi no podía seguirla...
Mira como va progresando Tequila, desde la atropellada e insegura huida en la primera salida, donde se paralizó aterrorizada, ahora responde con las vísceras, cero razón, la rabia puede más.
Ya te lo había dicho,logras describir tan bien que terminé agotada, mojada, herida y enrabiada junto con TQL.
Lo mejor la huida y la pseudo pelea con Víctor, donde funcionó como celular de pendejos (nunca saldo, pa puro recibir) (pendejo=adolescente ó niños), bien!!.
Todo tan brutal que el párrafo biblio-mitológico me desconcertó (orfeo, lot, sodoma, teseo), me suena como forzado dentro del texto (sólo acá), si ya había entendio, en realidad wea de gustos.
Ya que no te han salido al camino, "mecenas voluntarios", vamos a ponernos en campaña pa buscarte un editor,...cuando publiques ya nos harás descuento por la compra de tu novela...y nos ufanaremos contando: "..ey, yo la leía desde que escribía poticazos en vez de topicazos", jejeje
ya me voy al tuto, muy tarde ya.....dijiste este finde???? sabes? sigo lenta...(pero eso no quita lo agujona).
calugazos pa ti, chaus
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On October 12th, 2007 05:55 am (UTC), [info]bytters.blogspot.com replied:
uff casi olvido lo mas importante, me gustó como describes los instintos de rastreadora de Tequila, debe ser re ataoso tratar de explicar una sensación, cuando no hay nada claro conque comparar, pero con este párrafo lo tengo todo

"Y entonces lo percibe, una sensación que ha notado varias veces y nunca ha sabido identificar. Algo en su pecho, o en su vientre, un desplazamiento aunque no hay nada que se mueva, y un espeso silencio en su cabeza.
...Nota algo. Un pulso que reverbera por su cuerpo, fuerte y profundo. Siente la presencia de Victor a su lado. No su peso o su fuerza. No lo siente con sus ojos cegados. No con el tacto de sus manos que luchan por apartar la marea sobre su cabeza que la asfixia. Nota un latido que no es un corazón..."

2 párrafos y listo, perfeeecto!!

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On October 13th, 2007 03:06 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Lo paso fatal con estos trozos, porque me imagino la sensación y cómo la perciben los rastreadores, algo que cambia pero que es tan suave que otra persona no lo notaría. Si se repasan los capítulos anteriores, Tequila ha notado ya estos "síntomas" en muchas ocasiones, camufladas en el texto. Casi cada vez que Victor estaba presente. "Empujándola" sin que se diese cuenta. Tranquilizándola. Como una niñera.

Hay libros que hablan de este "movimiento y manipulación" como una posibilidad real. Yo he tomado de estas prácticas lo que me servía para la historia y he exagerado otros rasgos para darle espectacularidad.

Besazos!!!

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On October 13th, 2007 03:01 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Buenos creoq ue ha llegado un momento en que la protagonista está ya hasta las narices de todo, y ha estallado. Creo que la veremos estallar un poco más en el próximo capítulo.

Me pondré hoy o mañana ya a seguir con el 24, y cuando cerremos toda la parte de "REVELACIONES" podremos dedicarnos a su entrenamiento, qué pasó con el embarazo, y qué es exactamente el mundo en el que se mueve Elena y el resto. Más preguntas y más respuestas al frente.

Ojalá llegue un día que os pueda firmar una obra. Por ahor aestoy experimentando, y como veo que el resultado no es malo, me anima a seguir adelante contando esta historia. la verdad es que la he hecho tan grande y detallada en mi cabeza que no puedo esperarme a escribir y solventaros las dudas, pero me obligo a seguir un ritmo. A algunos les parecerá lento a otros les parecerá correcto.

Es que si te fijas en la ortografía de mis respuestas... se ve que no repaso nunca. Tengo tantas ganas y tanta ilusión por responder que parece que no sé ni redactar.

Besazos
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On October 13th, 2007 11:38 pm (UTC), [info]annatb commented:
Wow.

Me has dejado super angustiada. Toda la parte del lago. Cuando siente ese miedo que no sabe porqué lo siente, cuando ve que Abel tenía razón y que Víctor va a hacerle daño.. joder, tía, me has matado.

lo he pasado bastante mal en la parte final. cuando la ahogaba. creo que tiene que ser horrible pasar por eso. sentir esa fuerza implacable que te obliga a hundirte bajo el agua, encharcándote los pulmones y apagando tu cerebro. eso de "sección a sección" me ha gustado especialmente.

no sé que le pasa al lj pero no te vi en mi flist cuando publicaste. ha sido gracias a que samej lo ha comentado en el msn porque sino no me habría enterado... además, he estado repasando mi flist (es que me parece raro) y no lo he encontrado... creo que me voy a borrar de algunas comus en las que me apunté porque sino tengo la f-list demasiado llena y no doy para tanto xDD

me ha encantado esta parte, de verdad. aunque menuda putada de iniciación, realmente. supongo que deberá de tener ganas de matarlos a todos si no fuese que debe de estar terriblemente cansada, nu?

me parece muy duro lo que le han hecho. abel le da esperanzas, parece que vaya a abrirle la puerta pero cuando ha corrido hasta ahogarse, se encuentra con una valla aún mayor. tengo muchas ganas de saber cómo va a reaccionar a esto. qué va a pensar (porque va a hacer, imagino, lo que le dejen hacer) y qué va a pasar. supongo que la confianza con abel se verá afectada. y habrá aprendido a ver a víctor con otros ojos. lo siento mucho pero elena me parece más mezquina que nunca. porque ella ha sido quién ha ordenado que parase pero tampoco habría empezado si no fuese por ella.

bueno. he llegado tarde pero he llegado...

un petó enorme, guapa!

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On October 13th, 2007 11:52 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Obviamente Elena es el cerebro tras todo esto. Y Abel. Tienen sus razones, no lo dudes, y aunque no les ha gustado hacer esto, no han creído que tuvieran más opción. O al menos una opción rápida.

Me parece una putada gigantesca todo el capítulo. Me dolería el orgullo a muerte. Me sentiría utilizada. Me sentiría menos que nada. No puedes defenderte, no puedes... hacer absolutamente nada.

Quería experimentar con la idea de un personaje al que le torean y no puede evitarlo, porque el lector tiende a enfadarse con él y gritarle al libro: ¡idiota, reacciona, haz algo! Pero es que no hay nada que hacer. No se puede.

Espero que a pesar de la angustia te haya gustado esta vuelta de tuerca y te haya quedado una idea más clara de cómo es esta gente y a qué están dispuestos a jugar.

Elena me encanta. Es odiosa pero en caso de problemas me encantaría tenerla cubriéndome las espaldas. Da mmiedo. ¿Sabes quien me da también miedo y aún no he comenzado a escribirlo? Felix. Intuyo cómo es y su sentido del humor es bastante odioso.

No sé qué le ha pasado a tu f-list, quizá ella sola ha decidido bloquearme porque no soy una buena influencia para nadie XD
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On October 14th, 2007 12:09 am (UTC), [info]samej_eh commented:
Estoy medio dormida, y me he acordado hace nada de que habías publicado. En fin, a ello :D

A veces me da la sensación de que siempre te digo lo mismo en los reviews, pero es que es una pasada como consigues explicar las sensaciones de la protagonista. Tanto como las que siente mientras corre (los latidos, el miedo, esperar a la siguiente raíz), como cuando para (esa sensacion de que te va a estallar todo) como TODO lo que pasa en la paliza con Victor. Increíble.

La parte en la que ella ve a Victor y él no le dice nada me recuerda a lo típico de que consigues que hable más una persona estando en silencio que haciéndole preguntas, ¿sabes a lo que me refiero? He sentido la incomodidad (por decirlo suave) de ella porque él no decía nada, no expresaba nada, no sentía nada, mientras ella se va dando cuenta de que su jodida vida depende de la voluntad de él, y ella no para de hablar y no obtiene contestación y es como mogollón de impotencia. Jo me explico como el culo. (Ayer salí y me muero del sueño. Tengo excusa)

Quiero leer el siguiente yaaaa tengo mono. Es que nos tienes malacostumbradas con caps en dos partes por longitud T.T

Un beso gigante
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On October 14th, 2007 12:35 am (UTC), [info]mordaz replied:
Me parece que te explicas perfectamente.
La sensación de no poder razonar con el otro, de no poder "llegar hasta él", no poder escapar, no poder rendirte... creo que es la parte más angustiante de este capítulo.
Impotencia.
Uno de los atributos que he intentado destacar en los "motivos" del personaje es que la novata odia sentirse impotente. A muerte. Lo he destacado en muchas ocasiones, creo. Y es un elemento determinante en su evolución hacia la Tequila que ya conocemos. En aceptar lo que puede ser.

Baso muchos de sus sentimientos en ideas mías, en sentimientos personales en situaciones en las que he tenido que callarme, aguantar, claudicar... porque no tenía más remedio. Cuando hay alguien más fuerte que tú y la prudencia te obliga a retirarte aunque es completamente injusto.

Siento el no haber podido postear el capítulo 24, pero necesitaba unas pequeñas vacaciones mentales. Tengo estructurada la narración y lo que se va a decir, y creo que si todo sale como tengo previsto, cerraremos una gran parte de la historia y podremos recorrer y responder otras incógnitas.

Espero no haber decepcionado a nadie con este giro argumental.

Un abrazo gigantesco!!!!!
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On October 15th, 2007 06:24 am (UTC), [info]samej_eh replied:
Bueno, te perdono no haber publicado el 24, pero sólo porque eres tú *achucha*.

Y de decepción nada. Adoro los giros argumentales :D

Besos

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On October 14th, 2007 01:05 am (UTC), [info]dark_rachel commented:
*agita en al aire su S&T impreso*
El lunes, al insituto!! En una mañana lo leo (creo o.o xDDD). Seguro que es genial todo lo que me queda. Esperemos que más gente lo lea, porque si no, se están perdiendo algo really fantástico. (¿tú nunca has pensado publicar un libro o algo? o.o). Toy deseando leerlo n.n
Por cierto... =P Estoy a esto *junta mucho los dedos índice y pulgar* de terminar de pulir la trama de mi historia y quisiera que leyeras el resumen y tal antes de empezar y me aconsejaras. Ha quedado bastante de acción/guarrilla/femmeslash/cosa rara, xD Pero hay más acción de la que pensaba que iba a haber, pq si no era una sosada y además, he pensado que siempre escribo o realista o fantasía y es hora de cambiar, no? Me apetece n.n Pues eso, después del palizón, era para decirte que cuando lo termine de pulir, ¿cómo te lo paso? O.O (xDD)
Saludos!
Pd: creo que voy a empezar a seguir leyendo S&T ahora mismito xD
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On October 14th, 2007 01:22 am (UTC), [info]mordaz replied:
No sé cuanto debe ocupar ahora un S&T impreso (los 23 capítulos) pero me temo que bastante. En lugar de hacerme ilusión (la verdad es que me la hace) temo que se me vaya de las manos. Podríamos decir que hemos avanzado, calculo, una tercera parte de lo que yo llamaría -en un arrebato de increíble soberbia- el volumen 1 de la historia. Le llamo así porque hace un mes y medio esbocé las escenas finales de esta parte y varios capítulos que había pensado tendrán que ir después. Así que esto se ha vuelto gigantomastodóntico y no sé si alguien tendrá agallas de leerlo hasta el final. Es que... tengo tantas cosas que contar... y no sé cómo resumirlas sin que se pierda parte de los detalles que creo que son importantes.

Llevo la maldición del publica desde hace tiempo encima. No sé si S&T podría sobrevivir fuera del LJ. Ni siquiera sé si es un trabajo lo bastante bueno, porque no lo estoy elaborando con las reglas de una novela de verdad... es una historia que se descubre a sí misma. Es oír la palabra publicar (en todo caso la idea de enviarla a alguien) y me dan todos los males. No puedo ser objetiva. A mi me parece una historia curiosa, y probablemente la leería con gusto... quién sabe.

Es pore llo que me gusta saber cómo mejorarla, y por ello tb que agradezco infinitamente cada vez que una de mis lectoras la recomienda, porque le traspasa parte de su cariño, y por supuesto, me hace un gran favor acercando mi trabajo a lectores a los que yo no puedo llegar.

Cuando tengas hecho tu resumen, mándamelo a mordazfiles@gmail.com. Lo leeré con atención e intentaré aconsejarte con toda la frialdad que pueda.

Espero que disfrutes de tu lectura de S&T. Por supuesto, si se te ocurren cosas que comentarme o preguntas, o algo que no te guste, te pido que me lo digas libremente.

Sé que una de las frustraciones actualmente de las lectoras es que querrían ver a Marc y a Gabriel de nuevo. Je! Y a mí. Pero creo que coincidirás conmigo que es mejor tenerlos en las sombras por el momento. Creo que cadahistoria tiene su tempo y ésta es una historia a la que le gusta hacer que te comas las uñas (o eso pretendo).

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On October 14th, 2007 05:41 pm (UTC), [info]obsscure commented:
La he leído. La he vuelto a leer.... y de nuevo.

¡La angustia no desaparece!

*Primero, contestando a tu post anterior: si, yo querría un hijo tuyo... y después querría tu cabeza.... :D

Siguiendo con la historia:

Me movía de una emoción a otra, porque normalmente me quedo con la novata, aveces divago y busco señales, pero para mantener todo bajo sorpresa me aferro como sombra a esta mujer. No decidía si era una trampa, una prueba, una real oportunidad de irse (aunque la atraparan inmediatamente después) y huir... huir con ella, mancharse de tierra, sentir las piernas agotadas, sin aliento, el miedo, la furia... sentirse morir bajo el agua... todo eso se vive, o lo vivo yo, muy tangiblemente porque tienes una destreza envidiable en la construcción de tu narración.

Cada vez me gusta mas Abel, incluso me divierte imaginar su emoción contenida cuando responde a Elena “Os lo dije”, Elena es mi verdugo-heroína favorita. Felix, es odiosísimo, intuyo a primeras impresiones su ego enorme imposible de mantener a raya en ese pequeño cuerpo. Victor esta vez, me ha dado miedo, estoy algo confusa con respecto a que debo sentir por el, porque oculta mucho, o tal vez, es descubrir que es manipulador por su naturaleza, no es confiable.

Agradezco la acción porque mantiene el ritmo entre capítulos, creo que hasta el momento no me puedo quejar, me sigues manteniendo dando saltitos y diciento: ¡No puede ser!, ¡Puta madre!, ¡Ay....Uy!..., y por supuesto, haciéndome feliz con las aventuras de esta gente.

Besos,






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On October 14th, 2007 06:02 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Una vez me comentaron que parte del éxito de una narración es que hubiera bastantes personajes que le gustasen al lector. No tenía que amarles, pero sí gustarles. Buenos buenos y buenos malos. ¿A qué zona corresponde el grupo de Elena...? Creo que esa frontera mental varía según la evolución de la novata. Cada vez tenemos más personajes en juego y uno de los retos es que os sean todos lo bastante atractivos.

Yo tb me imaginaba a Abel emocionado porque el plan había salido bien. Se estaban jugando mucho. Ya iremos conociendo a Felix, con ese ego enorme que bien intuyes bajo su ropa impecable y sus ademanes tranquilos. Pero nunca pretendo hacer personajes planos, así que posiblemente acabe gustándote para bien o para mal (¡eso espero!). Y Elena... ella es mi otra reina. Mi Sarah Connor. Victor... Victor tiene por supuesto su propia historia.

Hay parte de la mitología de la historia que aún está por ver, y en la que espero que os sumerjáis con tanta buena voluntad como ahora.

Sólo puedo anticipar: hay mucha gente allí esperando (Cain, Marc y Gabriel y su familia en la Nación Libre, otros grupos de cazadores, La Nación Libre al completo, los mecenas, los tugurios donde se venden cosas en el mercado negro que no deberían comerciarse, las drogas para los rastreadores, los "otros" que se aferran tanto al poder que acaban siendo depredadores sin medida....).

Como puedes ver... tengo tanto que contar que me pican los dedos.
Muchas gracias como siempre por seguir conmigo ^_^
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On October 15th, 2007 03:01 pm (UTC), [info]kitty_partner commented:
Ya sé que hacía tiempo que no te comentaba, pero vengo a resarcirme ^^.

Este capítulo me ha gustado mucho, más que los anteriores de explicaciones y tal (tal vez demasiadas explicaciones para mí). Creo que deberías mezclar más la partes de explicación con la acción, porque aunque me gustan muchísimo tus capítulos de solo acción (porque la describes GENIAL, chica, es que me siento dentro de la historia xDD. Ahora mismo quiero pegarle a Elena) a veces los capítulos de solo explicación se hacen un poco pesados para el lector.

Me encanta Víctor. Es un personaje que me encanta. Y a Abel estoy empezando a cogerle cariño. El final me ha dejado pasmada, y muy buenas las comparaciones con los mitos griegos y una historia de la Biblia, me ha gustado mucho.

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On October 15th, 2007 03:24 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Hola!!!
Creo que hay gran parte de razón en el tema de la acción-explicación, pero me veía incapaz de mezclar ambas cosas y tuviera cierto sentido. ¿Cómo explicas todo esto tal y cómo lo harían con la chica? Así que hice tripas corazón y lo ataqué de este modo. Odio la EXPOSICIÓN. Eran capítulos complejos y me volvía loca intentando acabar lo antes posible el torrente de información. Y eso que he dejado muchas cosas fuera. Por suerte... se acabó. No creo que tengamos ya más una situación parecida. A partir de este momento se mezclará todo como al principio, porque gran parte de la mitología ya está dada.
Te aseguro que soy la primera en respirar aliviada.

Creo que te sentirás en gran parte feliz por el capítulo 24. Algo de zafarrancho vamos a tener.

Yo en estos momentos intentaría cogerles a todos por el pescuezo e intentar ahogarlos.

Abrazo gigantesco!

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On October 24th, 2007 10:18 pm (UTC), [info]joanne_distte commented:
No tengo mucho tiempo, pero bueno, comentarte que por fin hoy he terminado de ponerme al día, yay! Me encanta cómo va la cosa, mucha acción, eso me gusta. En la parte que hacen su "iniciación" es que devoré los capítulos ajja.

Me encanta que sea bixesual, y me encanta el nombre de Tequila, de lo más apropiado. Tenía curiosidad desde hacía tiempo por saber cómo se llamaba.

Y no sé si soy yo sola, pero veo parejas por todas partes. Tequila/Elena, Tequila/Victor (en esa pelea final estaba deseando que se liasen xDDDD plan sado) y ese Gabriel/Matt que mencionas una vez como posibilidad de amantes me ha puesto taaaaaaaaan malita, ohmami.

Si me acuerdo de algo más así en detalle te comentaré. Una cosilla solo, ¿por qué pones comillas en vez de guiones? Me resulta raro a veces.

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On October 24th, 2007 11:17 pm (UTC), [info]mordaz replied:
Ahora, con el 24, acabamos ya los capítulos principales de exposición, donde se explica la mitología de la historia. Son una auténtica pesadilla a nivel literario para armarlos con cierta lógica. A partir de aquí se cierra un ciclo y comenzamos otro mucho más intenso, donde la Novata y Tequila van a encontrarse dentro de poco. Más acción, más intrigas y más respuestas.

Estuve pensando el nombre para ella y ese era Tequila. Al principio me sonaba raro, pero tras un tiempo vi que le iba como anillo al dedo. Es además su historia y la de su sufrimiento, de su transformación y la de su "familia" (las diferentes familias adoptivas que se van a formar).

¿Cómo no ibas a ver parejas? Dios, esto es el fandom. Me juntáis a cualquiera con cualquiera XD. Tequila/Elena es una pareja importantísima, no a nivel sexual (aunque parte de su relación podría conllevar muchos matices) pero sí como maestro-aprendiz. Tequila/Victor es otra combinación muy especial, considerando que ella ha visto en él una figura paterna.

Tequila es bisexual. Tiene una marcadísima preferencia por los hombres, pero no reniega de sus sentimientos por las mujeres, aunque hacia ellas se trata de sentimientos mucho más complejos que una simple atracción sexual. Así que sería más bien una hetero sin manías ahora que mira la vida de otra manera.

El Gabriel/Marc es algo malísimo para la salud.

Pongo comillas porque decidí hacer el fic a la manera anglosajona porque me molesta poner los guiones con el word. No sé la razón, pero siempre se me pegan a las letras y tengo que ir separándolos, y tendría que poner tabulaciones y no me apetece. Y es súper cómodo para intercalar descripciones entre un diálogo, Siento si te lía, pero es lo más cómodo para mi.

Me alegra que te haya gustado.
Más cosas en el tintero muy pronto.

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On September 9th, 2008 05:48 pm (UTC), [info]elendiliwen commented:
Era una prueba XDD
Me has tenido en tensión durante todo el rato porque imaginándome a mí misma medio desorientada, intentando luchar contra ésa dominación, viendo que las fuerzas se me van y que no llego a ninguna parte, aix, tensión!! Jo con el Victor, miedo me da de lo bien que ha hecho su papel. Also, el pequeñin ahora me llama la atenión XDD

Abel, Abel, Abel XDD había apostado por ella ^^

Ahora dudo entre querer saber más del grupito peculiar de Elena, de Gabriel and company, o en cómo ha avanzado ella.. joooooo XDD

Sigo leyendo, yepes, y releeré alguna cosilla, para ver si capto algún otro sentido que se me haya escapado :P

Besazos^^

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